Una alianza de la sociedad civil propone una fiscalidad forestal que incentive la gestión activa de los montes de particulares, intentando revertir la tendencia hacia su abandono
La gestión forestal activa se presenta como la principal herramienta para mitigar dos de los principales problemas que arrastra el monte, como son el progresivo abandono, fruto del minifundio y la despoblación rural, y el cambio climático. Ambos problemas agravan el escenario de grandes incendios forestales, como los que sufrió Galicia en otoño de 2017. Por ello, una alianza de la sociedad civil ha desarrollado en los últimos meses una propuesta a nivel estatal para la reforma de la fiscalidad forestal, con el fin de Fomentar la gestión forestal activa.
La propuesta quedó plasmada en un documento elaborado conjuntamente por Greenpeace, WWF y la plataforma Juntos por los Bosques, que agrupa a más de un centenar de entidades forestales de toda España, entre ellas la Asociación Forestal de Galicia. Este mes comenzará la presentación del documento a todos los grupos políticos del Congreso de los Diputados, con el objetivo de alcanzar un amplio consenso que sirva para modificar la fiscalidad forestal.
A principios de febrero, la propuesta será entregada a la presidenta de la Comisión de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Cristina Narbona, con quien un representante de la plataforma Juntos por los Bosques ha cerrado una reunión. También hay que recordar que ya el pasado mes de septiembre el Parlamento gallego aprobó apoyar la demanda del sector de una fiscalidad forestal más flexible.
La propuesta firmada por Greenpeace, WWF y Juntos por los Bosques se basa en el manifiesto interés general derivado de las múltiples externalidades ambientales positivas que genera la actividad forestal, como la captura de CO2, la regulación del ciclo del agua, el control de la erosión, el suministro de materias primas renovables o el mantenimiento de la biodiversidad.
“A todo esto hay que sumarle el hecho de que la persona silvicultora, a través del desarrollo de una actividad forestal sostenible, se convierte en una gestora del territorio, evitando el abandono del bosque y previniendo grandes incendios forestales”, afirma Francisco Dans, vicepresidente de la Asociación Forestal de Galicia
Con los incentivos fiscales propuestos se busca dinamizar una silvicultura activa, caracterizada por la ejecución de trabajos forestales de forma periódica, que contribuyan a reducir el volumen de biomasa en el bosque, al tiempo que ordenan el territorio.
Estas medidas también contribuirían a conseguir la viabilidad de la actividad desde el punto de vista económico, intentando así facilitar la gestión de parcelas de menor tamaño, que en su mayor parte pertenecen a propietarios privados.
Deducción de gastos e inversiones en la declaración de la renta
Para conseguir esta viabilidad económica e impulsar las inversiones en el bosque se proponen una serie de medidas entre las que destaca la deducción del 20 % de los gastos e inversiones realizadas por las personas silvicultoras activas para la conservación, mejora y protección del bosque, pudiendo acceder a esta deducción siempre que se desarrolle una gestión forestal sostenible, en montes ordenados y certificados.
Esta deducción se incrementaría hasta el 40 % en el caso de aquellos montes que tengan un marcado carácter protector y una menor orientación maderera. "El objetivo es canalizar las inversiones privadas hacia actuaciones que tengan objetivos de marcado carácter general, como por ejemplo la protección de lugares de alto interés medioambiental, el mantenimiento de la biodiversidad en zonas sensibles, la creación de barreras naturales contra los incendios forestales o la gestión de áreas de protección de bienes arqueológicos y etnográficos", destaca Daniel Rodríguez, director económico de la Asociación Forestal de Galicia y uno de los autores de la propuesta.
Este incremento de las deducciones por actividad forestal en el IRPF complementaría muchas otras medidas ya incluidas en los impuestos transferidos a la Comunidad Autónoma de Galicia, de modo que sirvan de impulso definitivo a una actividad que puede y debe tener en el futuro un papel relevante en la consolidación de la población en el medio rural.

