Los vertederos ilegales están invadiendo las montañas gallegas.
Recientemente, representantes de la Asociación Gallega de Silvicultura se reunieron con el director general de Gestión y Producción Forestal para tratar, entre otros asuntos, el uso de barbacoas en las zonas recreativas y el problema de los vertidos ilegales en los bosques.
En esta reunión se señaló que los bosques periurbanos, además de ser espacios verdes y proporcionar recursos a sus residentes, constituyen una de las principales zonas de ocio para los ciudadanos en una Galicia cada vez más urbanizada.
Solo en la zona de Vigo, se calcula que unos 10 000 ciudadanos disfrutan de los bosques periurbanos cada fin de semana.
En respuesta a esta demanda de uso social, muchas comunidades de montaña han creado infraestructuras y zonas recreativas debidamente equipadas de conformidad con la legislación vigente, que en la actualidad no pueden utilizarse en caso de alto riesgo de incendio.
La Asociación Forestal de Galicia se muestra a favor de aprobar infraestructuras que supongan una adaptación de lo ya existente, en lugar de nuevas construcciones que implicarían un mayor gasto y no harían más que saturar de edificios las zonas recreativas y los parques forestales, aumentando el riesgo de accidentes, los costes de mantenimiento, etc. El director general insistió en que las zonas de barbacoa autorizadas deben contar con medidas de seguridad adecuadas para prevenir incendios, independientemente del entorno en el que se encuentren, aunque, tal y como solicitó la AFG, su diseño debe tener en cuenta el entorno circundante.
La AFG también solicitó al director general su valoración sobre la propuesta de adaptación de infraestructuras presentada por la Mancomunidad de Montañas de Vigo, a lo que el director general respondió que no tenía conocimiento de ella. En este sentido, y teniendo en cuenta que cada propuesta se aprobará de forma individual, el AFG propuso que las propuestas aprobadas se hicieran públicas con el fin de crear un catálogo de modelos, de modo que las propuestas puedan adaptarse a los modelos ya aprobados, agilizando así el proceso de aprobación.
La legislación vigente responsabiliza a los propietarios forestales de los vertidos ilegales en los bosques, incluso cuando son precisamente ellos las víctimas, y no los culpables. El coste económico de esta injusticia —multas y trabajos de retirada de residuos— ha llegado a alcanzar los 10 000 euros en un solo año en el caso de algunos bosques comunitarios.
La Asociación Forestal de Galicia lleva años denunciando esta situación absurda y reclamando la derogación de la normativa que impone sanciones a los propietarios. Dada la enorme proliferación de vertidos ilegales en los bosques y la gravedad de los problemas medioambientales que provocan —contaminación del agua y de los manantiales, contaminación del suelo, efectos muy negativos sobre el paisaje—, la AFG también aboga por un mayor compromiso policial para identificar a los responsables de estos delitos y por multas y sanciones más severas.
El director general se ha comprometido a revisar la legislación vigente para que, en el futuro, el propietario del bosque en el que se produzca un vertido ilegal no tenga que asumir la responsabilidad por ello.
