Pruebas de resistencia del pino autóctono a la sequía
La Asociación Forestal de Galicia acaba de participar junto con tres investigadores del Instituto Nacional de Investigación Agrícola, Alimentaria y Medioambiental de Francia (Instituto Nacional de Investigación Agrícola) en la recogida de muestras de pino del país (Pinus pinaster) para medir su resistencia a la desecación.
Este estudio forma parte del proyecto. FORMANRISK (Gestión forestal y riesgos naturales) en el marco del programa INTERREG SUDOE de la Unión Europea, en el que participa la Asociación Forestal de Galicia junto con el INRAE, el Instituto Mediterráneo de Cork, la Sociedad Aragonesa de Gestión Agroambiental (SARGA), el Centro Catalán de Ciencia y Tecnología Forestal (CTFC), un Universidad de Trás-os-Montes y Alto Douro (UTAD), un Consejo Provincial de Ávila y la empresa GISTREE, dirigida por Oficina Nacional de Bosques (ONF).
Entre el 20 y el 23 de julio, tres investigadores del INRAE y dos miembros de la Asociación Forestal de Galicia recogieron muestras en los bosques comunitarios de Santa María de Oín (Rois), San Vicente do Mar (O Grove) y Cabeiras (Arbo) para evaluar su resistencia a la sequía. Las mediciones se realizaron a las 6 de la mañana y a las 3 de la tarde, en los momentos de máxima y mínima temperatura.
Mediante el equipo Cavitron, las agujas del pino elegido para la prueba se someten a una fuerte depresión, simulando una sequía muy intensa hasta que se rompe la columna de agua que fluye por los vasos del tejido vegetal, lo que provoca el colapso del flujo de savia. Cuando esto ocurre, el árbol muere, ya que las raíces ya no pueden suministrar agua a las hojas cuando estas la pierden por evaporación. Con estas mediciones, se registra la depresión máxima que una hoja no puede soportar para cada árbol seleccionado, cuando se rompe la acción capilar y aparecen burbujas de aire en los tejidos vasculares, en el denominado proceso de cavitación o embolia.
Durante este mes de julio, esta expedición recorre el suroeste de Europa con un laboratorio móvil instalado en una furgoneta y, con la ayuda de técnicos locales de las entidades asociadas al proyecto, está estudiando si las diferentes líneas de procedencia de pino muestran comportamientos de resistencia distintos ante la sequía. El objetivo es poder seleccionar qué líneas de procedencia están mejor preparadas para las graves sequías previstas en el futuro como consecuencia del cambio climático.













