Los bosques comunitarios de O Rosal inscriben los primeros proyectos de la región del Baixo Miño en el Registro de Absorción de CO₂ del Ministerio de Transición Ecológica.
Los montes comunales de Santa Mariña do Rosal y Tabagón, ambos situados en el municipio de O Rosal, han recuperado recientemente más de 250 hectáreas de bosque gracias a diversos proyectos de reforestación llevados a cabo en parte de la zona afectada por los incendios forestales que tuvieron lugar en 2013. En uno de esos incendios, por ejemplo, se vio afectada casi toda la superficie del bosque comunal de Santa Mariña, que abarca 1.555 hectáreas.
A pesar de la magnitud de las pérdidas y del impacto medioambiental, ambas comunidades de montaña han apostado, desde el primer momento, por la recuperación medioambiental de las zonas afectadas, una labor que, en el caso de la Comunidad de Montaña de Santa Mariña, deberá prolongarse durante al menos otros cinco años, dada la gravedad de los daños sufridos.
El trabajo ya realizado en ambas comunidades ha consistido principalmente en la regeneración natural de las masas de pinos autóctonos, la apertura de hileras y la selección de los árboles en las hileras establecidas. Tanto la maleza como los restos de las operaciones silvícolas se trituraron para reducir la biomasa y proteger las nuevas masas de posibles incendios. La próxima intervención prevista será la poda baja de los pinos jóvenes.
En Santa Mariña do Rosal se recuperaron unas 234 hectáreas, en su mayor parte mediante la regeneración natural del pino autóctono, aunque en 8 hectáreas se plantó pino genéticamente mejorado y en 3,8 hectáreas se llevaron a cabo trabajos para favorecer la regeneración natural de las especies de frondosas autóctonas presentes.
En San Miguel de Tabagón se llevó a cabo una regeneración de pinar autóctono en una superficie de 20,5 hectáreas, utilizando tanto trabajos mecanizados como mano de obra manual en aquellas zonas en las que no era posible la mecanización.
Inscripción en el Registro de Absorción de CO₂
Tras las obras, ambas comunidades procedieron a inscribir los proyectos de restauración en el Registro de Absorción de CO₂ del Ministerio de Transición Ecológica. Este registro les permitirá recibir fondos de empresas interesadas en compensar su huella de carbono, ya que se espera que las zonas plantadas absorban alrededor de 75 000 toneladas de CO2 durante el periodo en el que las comunidades se han comprometido a mantener en pie las plantaciones, que oscila entre 30 y 40 años.
Los fondos recaudados se destinarán íntegramente al mantenimiento del bosque y a los trabajos silvícolas necesarios (desbroce, poda y clareo) para lograr que estas masas forestales alcancen la madurez, contribuyendo así a la restauración medioambiental de estas zonas degradadas.
Colaboración de la Asociación Forestal de Galicia
Los proyectos de restauración impulsados por las dos comunidades de montaña de O Rosal contaron con el apoyo y la coordinación de la Asociación Gallega de Silvicultura, y forman parte del plan de restauración de zonas degradadas que esta organización está desarrollando a nivel regional.
El objetivo principal de este plan, que se está llevando a cabo simultáneamente en las cuatro provincias gallegas, es atraer financiación de empresas interesadas en compensar voluntariamente su huella de carbono. Estos fondos se destinan a acelerar la recuperación de los bosques afectados por los incendios forestales de los últimos años o a promover la reforestación de zonas que llevan más de 30 años sin vegetación.

