La llegada de la construcción industrializada en madera abre nuevas perspectivas para los bosques de pino y el sector forestal de Galicia.
Más de 200 profesionales del sector forestal, la industria maderera y los prescriptores (arquitectos, constructores, etc.) Más de 200 profesionales del sector forestal, la industria maderera y los prescriptores (arquitectos, constructores, etc.) se reunieron el 25 de octubre en el encuentro «Piñeiros 22», organizado por la Fundación Arume en la Ciudad de la Cultura de Santiago, donde se analizó la oportunidad que se abre para el sector y la cadena forestal con la llegada de la construcción industrializada en madera, una tendencia en auge en Europa y que ahora está despegando en la Península Ibérica.
El uso de la madera en las estructuras de los edificios supone un cambio de paradigma, ya que la construcción de rascacielos con madera reduce considerablemente los plazos de construcción, ya que todas las piezas llegan a la obra con medidas y cortes precisos.
“En el País Vasco se ha completado en 12 semanas un proyecto de construcción de 68 viviendas de madera” – señaló el arquitecto Daniel Ibáñez, director del Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña, durante el acto. “La madera tiene un gran potencial en edificios de altura media, de entre 6 y 12 plantas, para promover una construcción más respetuosa con el medio ambiente, ya que entre el 60 % y el 70 % de la huella de carbono de un edificio se debe a su construcción”, subrayó.
Una de las ventajas evidentes de la madera es su función como material que almacena el carbono atmosférico, lo que contribuye a mitigar el cambio climático. Además, la madera ofrece otras ventajas, como su buen rendimiento como aislante térmico en los hogares.
En España se construyen más de 160 000 viviendas al año, de las cuales, en la actualidad, menos del 1 % se construyen con madera estructural, una tendencia que se prevé que cambie radicalmente en los próximos años.
El presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de España, Juan Antonio Gómez-Pintado, destacó tres objetivos clave para lograr una mayor presencia de la madera estructural en la construcción.
“En primer lugar, se requiere una mayor capacidad para la industrialización de la madera destinada a la construcción, para lo cual es necesario disponer de buena materia prima en los bosques y de la tecnología necesaria para su transformación. En segundo lugar, hay que reducir los costes, lo que nos lleva al tercer objetivo: facilitar un mayor acceso a la vivienda”. —explicó—. “Si no mejoramos el acceso de los ciudadanos a la vivienda, el impacto que tendremos será insuficiente”, valoró.
Demanda
Para la producción de los nuevos materiales que requiere la construcción en madera (madera contralaminada —CLT—, estructuras ligeras de madera, laminados, etc.), los expertos coincidieron en que se necesitarán recursos suficientes, tanto en cantidad como en calidad.
En este sentido, el Centro Pinus (Portugal), que agrupa a la cadena forestal —la madera— del país vecino, advirtió de la necesidad de aumentar la superficie y el volumen de la producción de coníferas, ya que, en la actualidad, el consumo de pino por parte de la industria maderera portuguesa supera el crecimiento del pino en los bosques. “Se ha producido un retroceso en los bosques de pino, causado en gran medida por el abandono y por factores que desalientan la actividad forestal, como los incendios forestales y la plaga de nematodos”, analizó la directora del Centro Pinus, Susana Carneiro.
Otro riesgo que se percibe en Portugal es el aumento del uso de madera de pino para la producción de pellets y en las centrales eléctricas de biomasa, lo que supone una competencia adicional por los recursos forestales.
En Galicia, la Escuela de Ingeniería Forestal de Pontevedra (UVigo), encargada de llevar a cabo el Inventario Forestal Continuo de Galicia, está elaborando actualmente un análisis de la situación de los recursos forestales. Una vez finalizado dicho inventario, se podrá realizar un diagnóstico de la situación de los bosques de coníferas en la comunidad, pero desde la perspectiva del sector y de la propia Administración, ya se está sugiriendo que se necesitan más plantaciones de pino en el bosque, así como en las masas forestales sometidas a cuidados silvícolas (poda y clareo), para garantizar la producción de madera de calidad suficiente en los próximos años.
La jornada de Piñeiros, organizada por la Fundación Arume y cofinanciada por la Agencia Gallega de la Industria Forestal (XERA), contó con un panel de ponentes formado por destacados profesionales de España y Portugal, tanto del ámbito empresarial como del de la investigación y el sector técnico, así como por representantes políticos.
Programa
El programa se estructuró en tres coloquios temáticos. El primero de ellos se tituló ‘Bosques de pino, sostenibilidad de los recursos e industria maderera’, y contó con las ponencias de Susana Carneiro (Centro Pinus, Portugal) y Juan Picos y Julia Armesto (Facultad de Ingeniería Forestal, Pontevedra, Uvigo).
El segundo bloque temático se centró en las oportunidades de mercado que ofrece este recurso. Bajo el título ‘La madera como material esencial en la construcción’, la sesión contó con las intervenciones de Daniel Ibáñez, director del Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña; Juan Antonio Gómez Pintado, presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de España; Sandra Llorente, directora general de Lignum Tech; y Antonio Carlos Rodrigues, director general del Grupo Casais. La sesión fue moderada por Emma Romero, de la plataforma Wood is Wood.
El último bloque temático se tituló ‘Cooperación entre Galicia y Portugal’ e incluyó dos ponencias. La primera versó sobre los retos del mejoramiento genético y la resiliencia en los bosques de coníferas, a cargo de Raquel Díaz (Centro de Investigación Forestal de Lourizán) e Isabel Carrasquinho, del Instituto Nacional de Investigación Agrícola y Veterinaria. La segunda ponencia de este bloque final versó sobre una experiencia de cooperación transnacional en otro sector económico de importancia para Galicia y Portugal, el sector metalúrgico, y contó con la intervención de la Federación Luso-Gálica de Industrias Metalúrgicas.
El acto de clausura corrió a cargo del consejero de Medio Rural, José González, mientras que en la inauguración participaron el director de la Agencia Gallega de la Industria Forestal (XERA), Jacobo Aboal; el presidente de la Fundación Arume, José Carballo; y el presidente del Centro Pinus, João Gonçalves.
Acerca de la Fundación Arume
La Fundación Arume, entidad declarada de interés para el desarrollo forestal en Galicia, está integrada por todo el sector forestal de la región. Su objetivo es promover el desarrollo del pino en Galicia, para lo cual trabaja en cuatro líneas estratégicas: silvicultura y restauración medioambiental, mejora genética, formación y promoción de la marca.
El Consejo de Administración de la Fundación Arume está compuesto por representantes de toda la cadena de valor de la madera:
Asociación Monte Industria
Asociación Forestal de Galicia (AFG)
Banco de Galicia
Asociación de Viveros Forestales de Galicia (VIFOGA)
Federación de Aserraderos y Subastadores de Madera de Galicia (FEARMAGA)
Asociación Gallega del Sector Forestal (ASEFOGA)
Clúster Gallego de la Madera y el Diseño
Asociación de la Primera Transformación de la Madera de Lugo (LUGOMADERA)
Asociación de Empresas de Servicios Forestales de Galicia (SERFOGA)

