La Asociación Forestal de Galicia destaca que los montes vecinales son una figura de propiedad "imprescriptible"
La Asociación Forestal de Galicia (AFG) advierte de que la Xunta de Galicia está poniendo sobre la mesa un debate ya ampliamente superado, como es el de la imprescriptibilidad del bosque de barrio, característica que respalda tanto la normativa actual como la jurisprudencia sobre el Materia y propia Constitución Española.
Las recientes declaraciones del presidente de la Xunta de Galicia subrayando la necesidad de dar una respuesta satisfactoria al problema de la ocupación de los bosques vecinos son claramente desafortunadas, en opinión de la Asociación Forestal de Galicia, ya que, aunque en un principio el presidente aboga por buscar líneas que den satisfacción a todos los afectados, termina sugiriendo que, si ese consenso no se produce, la propia Xunta de Galicia avanzará en la regulación del cerro vecinal que ya no se utiliza como tal.
Con estas palabras, el presidente de la Xunta de Galicia parece ceder competencias de administración regional que no tiene. Si una superficie fue suelo vecinal antiguamente, esa condición nunca se pierde porque la imprescriptibilidad del suelo vecinal es una característica principal de este tipo de inmuebles. "El presidente pone sobre la mesa un debate ampliamente superado, tanto por la existencia de innumerables normas vigentes que hacen referencia a esa característica principal, como por la gran cantidad de jurisprudencia que reafirma ese carácter no prescriptivo, con posterior ratificación. por el Tribunal Supremo en aquellos casos que llegaron a esa instancia", afirma José Luis Campos, vicepresidente de bosques vecinales de la Asociación Forestal de Galicia.
La Constitución española también califica como imprescriptibles las montañas comunales, por lo que se puede considerar que la propia Constitución española apoya el criterio de imprescriptibilidad de las montañas vecinas que, sin ser comunales, tienen muchas características comunes con ellas. Pero además, la intención expresada por el presidente de la Xunta de Galicia de avanzar en la regulación del cerro vecinal que ya no se utiliza como tal, con la previsible intención de no calificar como cerro vecinal los terrenos que han tenido otros usos en los últimos tiempos años, chocaría con la legislación estatal, de rango superior, en la que se establece claramente la imprescriptibilidad de la superficie vecinal, con independencia de su uso actual o pasado.
En los últimos tiempos se ha observado cómo este es el criterio utilizado por los Jurados Provinciales de Bosques Vecinos, dependientes de la Xunta de Galicia, no clasificando en general superficies con usos distintos al forestal, lo que obliga a acudir a la justicia ordinaria, donde Se confirma que son decisiones contrarias a derecho.
"Criticar sentencias judiciales, asegurando al mismo tiempo que se regulará en sentido contrario a esas sentencias, de modo que se acabará eliminando la principal característica de la montaña vecinal, no es defendible desde el punto de vista del general interés", subraya José Luis Campos.
La Asociación Forestal de Galicia recuerda que los montes vecinos son un valioso patrimonio ambiental, social y cultural de la sociedad gallega, con una superficie que ronda las 600.000 hectáreas, lo que representa el 20% del territorio gallego. "Es un reto de la sociedad gallega completar la recuperación de los bosques vecinos y transferirlos en las mejores condiciones a las generaciones futuras", destaca la AFG.
En el Libro Blanco elaborado recientemente por el Ministerio de Medio Rural para establecer los aspectos que debe regular la nueva redacción de la Ley de Bosques de Barrio, se indica que el carácter no prescriptivo del bosque de barrio "debe formar parte del contenido de una apartado inicial de disposiciones generales, que necesariamente tiene que figurar en la ley", remarcando en el mismo texto que "debe incorporarse a la legislación una regulación sobre la naturaleza del suelo de acuerdo con los nuevos usos y actividades que se desarrollan en el bosque vecinal". la legislación forestal vecinal en manos comunes".
Por ello, resulta incongruente que el propio presidente de la Xunta de Galicia, en contra de los criterios establecidos en el libro blanco para la redacción de la Ley Forestal de Vecindad de Galicia, que se elaboró a partir de las aportaciones de todo el sector forestal, abogue por realizando el cerro vecinal calificación del uso que se le da.

